INVESTIGACIONES DE "LA PLUMA": Norma I. Núñez
NUEVOS PROYECTOS PARA LA TIERRA
Parte 1)¿Porqué EE.UU. no firma el Protocolo de Kioto?
Parte 2)Qué esconde el denominado "Escudo antimisilístico"
Parte 3)PROYECTO HAARP (proximamente)
3-A: Reseña e Introducción
3-B: Desarrollo y Prueba
3-C: Conclusión...
ÚLTIMA NOTA 4 parte 1
Este trabajo de investigación llevó meses de preparación. Es posible que a algunos lectores de La Pluma les parezca irreal, fantasioso, tremendista o mentiroso. Dejo al lector que saque sus propias conclusiones.
Nota 4 Parte 1)¿Porqué EE.UU. no firma el Protocolo de Kioto?
Todas las naciones están sobre aviso con respecto al recalentamiento global y sus desastrosas consecuencias, sin embargo, a EE.UU. parece no importarle la situación ambiental del planeta. Me animo a tener otra visión acerca de la negativa de USA y a hacer varias preguntas
¿ Como estado capitalista, privilegia EE.UU. a sus socios de empresas, y no a los simples habitantes de la tierra? Teniendo en cuenta a algunas empresas socias como (APTI) Advanced Power Technologies Inc. (ARCO) Atlantic Ritchfield Corporation, (BAES) British Aeroespace Systems, SEPRIM, E-SYSTEMS, RAYTHEON (Contratista de industrias militares) EE.UU., BRITISH PETROLEUM-AMOCO OIL COMPANY USA, EXXON MOBIL, solo por nombrar algunas... Creo que la respuesta cae de maduro.
¿Porqué la ONU nunca sanciona a EE.UU. si este no acata sus dictámenes?
¿No será que si USA firma el Protocolo, ya no podrá realizar libremente los experimentos militares que afectan al clima, la vida, la economía y demás?
¿El recalentamiento global, es en verdad algo no controlable? ¿A quiénes beneficia ese pensamiento? ¿Quién puede usar de excusa a la naturaleza por algunos desequilibrios ecológicos? ¿La NASA, la Agencia Espacial Europea y otras agencias espaciales del mundo, saben qué hacen los militares de EE.UU. con sus informes especiales? ¿La prensa libre del “país más democrático del mundo”, no investiga los altísimos presupuestos que la Casa Blanca destina a sus proyectos militares?, ¿o es superior el presupuesto destinado a acallar a las agencias de noticias? ¿Qué pasaría si el norteamericano medio accediera a esa información? ¿Qué pasaría si el común de las gentes del mundo accediesen a esa información?
Preguntas que tienen respuestas. La Pluma, periodismo independiente, acerca a sus lectores varios "presupuestos", varios proyectos no tan secretos y varias informaciones no dadas a tiempo o "traspapeladas"...
Recalentamiento global:
Los científicos llevaban años alertando de ello, pero el auténtico debate no se abrió hasta que se emitió la película, "El día después de mañana", donde se especulaba con la idea de gigantescas olas de hielo cerniéndose sobre Norteamérica a causa del cambio climático. Un grupo de partidarios del presidente de Estados Unidos George W. Bush acusaba en el estreno al director del film, Roland Emmerich, de haber realizado un panfleto contra el dirigente estadounidense. Greenpeace sacaba una página web en la que mostraba con imágenes reales que las consecuencias del cambio climático no son ciencia-ficción ni algo del futuro.
La revista científica "Nature" calculaba, a partir de las proyecciones actuales de calentamiento global, que en 2050 se extinguirán entre el 18 por ciento y el 35 por ciento de las especies de plantas y animales terrestres, salvo que una rápida y eficaz aplicación de las medidas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero lo evite. Un mes después, un estudio del propio Pentágono trazaba para la misma fecha un panorama desolador: si se confirman las peores expectativas, Estados Unidos recibiría oleadas de refugiados ambientales hambrientos procedentes de México, Sudamérica y el Caribe; se incrementaría la cantidad e intensidad de las inundaciones y crecidas del mar; y prolongadas sequías en África y Asia originarían guerras por el suministro de alimentos, agua y energía.
Un informe de la Universidad de Naciones Unidas arroja algo de luz al respecto. Bajo el título "Medio Ambiente y Seguridad Global", el estudio asegura que en 50 años al menos un tercio de la Humanidad (unos 2.000 millones de personas), podría sufrir las consecuencias de las inundaciones que afectarán al Planeta. Esto se debería a que, para entonces, se habría duplicado el número de personas en el mundo que vivan en zonas vulnerables a este fenómeno meteorológico, lo que el informe atribuye a cuatro factores: el cambio climático que sufre la Tierra, el abrupto aumento del nivel de los mares, la deforestación continuada -especialmente en las regiones montañosas- y el aumento de población en dichas zonas (especialmente atractivas por la riqueza de sus suelos, la existencia de abundantes reservas de agua...)
"En un mundo más húmedo y caliente, es probable que haya más tormentas en la parte superior del Hemisferio Norte, mientras que algunas zonas continentales tendrán veranos más secos y un mayor riesgo de sequía. El deshielo de los glaciares y los polos aumentará el nivel de los mares, que podrían inundar pequeñas islas, bajas zonas costeras y dunas erosionadas", explica Janos Bogardi, director del informe y responsable de la sede de la Universidad de Naciones Unidas recién inaugurada en Bonn (Alemania).
Actualmente, las inundaciones causan el 15 por ciento de las pérdidas humanas por catástrofes "naturales", afectan cada año a uno de cada diez habitantes del mundo y provocan más de 25.000 muertes, principalmente entre los habitantes más pobres del Planeta. En Asia, el continente más perjudicado por este fenómeno, 400 millones de personas han sido una diana potencial de las inundaciones en los últimos veinte años. El informe desmonta otro de los mitos en torno al medio ambiente (“existen prioridades y no se puede invertir en protección del medio ambiente cuando tanta gente muere de hambre”), creando una falsa disyuntiva entre dos fenómenos que en muchos casos están interrelacionados. Según el texto, el costo para la economía mundial de las inundaciones y otros desastres relacionados con el agua (entre 50.000 y 60.000 millones de dólares anuales) es similar al monto dedicado a ayudar al desarrollo por todos los estados donantes. Se trata de pasar de la "mentalidad de la reacción y la caridad a la de la anticipación y la prevención". Es decir, cambiar la dinámica actual, en la que los países gastan en una proporción de 100 dólares en ayuda posterior al desastre, por sólo uno en prevención del mismo.
Además, la mortalidad es mayor, por lo general, en las zonas rurales de países en desarrollo, donde no existen infraestructuras preparadas para resistir el embate del agua, hay una ausencia de mecanismos de predicción y la cobertura sanitaria es mínima o difícilmente accesible. "Las miles de trágicas muertes por inundaciones en Haití, la República Dominicana, Indonesia, etc... demuestran la extrema vulnerabilidad de los países en desarrollo", asegura Janos Bogardi. "Mientras las pérdidas económicas originadas por desastres naturales en los países ricos suponen un 2 por ciento del PIB, en los países en desarrollo dicho porcentaje alcanza el 13 por ciento".
Las graves consecuencias del deterioro ambiental son un hecho cada vez más constatado por estudios científicos rigurosos. Hasta aquí, solo hemos visto algunos estudios realizados y presentados por Naciones Unidas a modo de ejemplo. Ahora, analicemos ciertos datos sospechosos que ocurren en nuestro planeta según datos de “La Pluma”: EE.UU. jamás firmará el protocolo, no porque no sepa de las consecuencias nefastas en el medio ambiente, sino porque él mismo es quien viola las reglas y genera así más recalentamiento global, favoreciendo a sus socios económicos . Jamás firmará dicho protocolo, porque debería dejar de realizar sus experimentos secretos, caso “Proyecto Harrp” Un sistemas de antenas de alta frecuencia capaz de modificar el clima y el comportamiento humano. Jamás firmará, porque es posible que se descubra que el terremoto de Irán, ocurrido en diciembre de 2003, y el tsunami de Indonesia, ocurrido en diciembre de 2004, no son catástrofes naturales, sino programadas por el Harrp. Jamás firmará, porque quedaría al descubierto que ya estamos en una fase de guerra mundial no declarada, en la cual, el clima es un arma dirigida. Mientras las gentes comunes del planeta siguen encomendándose a su Dios, para que los proteja de las adversidades. como lluvias, tornados, tsunamis, deshielos y demás. El otro “dios”, maneja las antenas del Harrp, según su conveniencia.
Esta es la primera entrega de la investigación. Las partes dos y tres se publicarán proximamente.
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